La juventud es más que una palabra

La juventud rural española debe ocupar un papel fundamental en el presente y el futuro del desarrollo de nuestras áreas rurales y protagonizar la lucha contra el reto demográfico, pese a los múltiples desafíos a los que se enfrenta. Estimular el emprendimiento juvenil, apostar por la digitalización de la economía o impulsar el papel del asociacionismo para integrar a la juventud en los procesos de toma de decisiones, son algunas de las principales alternativas que pueden ayudar a garantizar la supervivencia de las zonas rurales y mejorar la calidad de vida de la juventud rural.

Sin embargo, la complicada situación que atraviesan los jóvenes, marcada por las dificultades de acceso al mercado laboral y a la vivienda y una sensación de crisis económica crónica, se ve agravada en las zonas rurales por problemáticas endógenas -envejecimiento de la población, brecha digital…-, una realidad que evidencia más que nunca la necesidad de elaborar políticas públicas dirigidas a corregir esta desigualdad y apostar por la juventud.

Estas son algunas de las principales conclusiones del estudio que acaba de publicar la Red Española de Desarrollo Rural. La publicación ‘La juventud es más que una palabra’, es una radiografía sobre la realidad de los/as jóvenes rurales de nuestro país. A partir de un diagnóstico actualizado sobre la situación de la juventud española y una recopilación de recursos y testimonios de jóvenes y actores vinculados con el medio rural, el estudio quiere servir como base documental para apoyar políticas e iniciativas que contribuyan a mejorar de manera significativa la calidad de vida de nuestros jóvenes, y otorgarles herramientas para que su voz sea escuchada. El estudio de REDR aspira a llamar la atención sobre la necesidad urgente de empoderar a la juventud rural, y otorgar a nuestros y nuestras jóvenes un mayor peso en las instituciones y en los espacios de toma de decisiones.

Propuestas para un futuro con jóvenes rurales

Además de ser uno de los países más envejecidos y con menor tasa de natalidad del mundo, España también ocupa el ranking europeo con mayor porcentaje de población joven en regiones predominantemente urbanas. Siendo un grupo social cada vez menos numeroso, la juventud española lidera asimismo una de las mayores tasas de desempleo juvenil de la UE (30%). Ante esta situación que, a su vez, ven agravada respecto a sus homólogos urbanos, la juventud del medio rural necesita palancas y herramientas para liderar el desarrollo de sus territorios. Si queremos ofrecerles un futuro, es imprescindible cambiar nuestro paradigma de desarrollo y sostenibilidad y apostar por nuestra juventud sin perder más tiempo.

En primer lugar, reforzando el emprendimiento juvenil como principal vector de desarrollo socioeconómico: el medio rural ofrece infinidad de oportunidades de emprendimiento para todos los sectores, especialmente para aquellos centrados en la sostenibilidad y la oferta de servicios de calidad. Para ello, es necesario apoyarse en la digitalización de la economía y en garantizar una cobertura de banda ancha en todo el territorio, lo que generará un espacio óptimo para la innovación y el desarrollo de nuevas actividades económicas.

Para reactivar e impulsar el regreso de nuestros jóvenes al territorio, es necesario asegurar su participación activa en los procesos de toma de decisiones, a través del fortalecimiento del asociacionismo y el trabajo en red. La existencia de Grupos de Acción Local representa una oportunidad única para los jóvenes que quieran involucrarse en el diseño de sus territorios y participar de manera activa en la configuración futura de sus municipios y comarcas.

Existen tres vías principales de participación: integrarse en el Grupo de Acción Local como asociación conformada; recibir apoyo para la creación de una asociación y solicitar apoyo para el desarrollo de iniciativas o proyectos de emprendimiento. Es necesario destacar que las asociaciones juveniles son uno de los colectivos más demandados por los Grupos de Acción Local y existe una voluntad general de integrar a este colectivo en el nuevo período de programación. Para ello, la implementación de la Metodología LEADER supone una gran oportunidad.

Políticas públicas existentes, pero insuficientes: el papel de LEADER y los grupos de acción local

La transferencia de competencias en materia de juventud a las comunidades autónomas ha provocado un alto grado de variabilidad en su marco normativo. El estudio de REDR analiza las líneas comunes de los programas de juventud desarrollados por las CCAA, así como el marco normativo y la legislación existente, los planes o estrategias de juventud puestas en marcha a nivel regional…, con el fin de crear un catálogo sistematizadoactualizado y comparado de recursos disponibles para la juventud rural.

Otro de los aspectos relevantes de la publicación es la inclusión de entrevistas en profundidad actores fundamentales en el desarrollo de políticas de juventud. María Gafo, jefa adjunta de la dirección general de Agricultura y Desarrollo Rural de la CE; María Teresa Pérez, directora general del INJUVE; Fernando Soriano, presidente de la Comisión de Juventud e Infancia de la FEMP; o Anna Sanmartín, Subdirectora del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad, son algunos de los participantes que comparten sus propuestas y visiones sobre la realidad de la juventud. Asimismo, el estudio recoge los testimonios de varios jóvenes rurales, divididos por temáticas, con la participación de Borja Castro, Alcalde de Alcocer (Guadalajara), que aporta su experiencia sobre el papel de la juventud rural en las administraciones públicas; Patricia Alonso, creadora del Proyecto Kinesfera Artística en Sobarzo (Cantabria), en materia emprendimiento juvenil en el medio rural; Ana M. Corredoira, Ganadera en A Cernada, Palas del Rei (Lugo), que reflexiona sobre el sector primario y el relevo generacional; y Enrique Collada, Carlos Llobregat, Carlo Stella y Elsa Arnaiz, de la asociación Talento para el Futuro, que elaboran cuatro propuestas para el futuro de la juventud rural.

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